lunes, 30 de agosto de 2010

Santo Evangelio - ¿Máscara o pavorreal?


Lucas 14,1. 7-14. Tiempo Ordinario. Nos encantan las apariencias, la fachada, que los demás hablen bien de nosotros y nos alaben.

Un sábado, habiendo ido a casa de uno de los jefes de los fariseos para comer, ellos le estaban observando. Notando cómo los invitados elegían los primeros puestos, les dijo una parábola: «Cuando seas convidado por alguien a una boda, no te pongas en el primer puesto, no sea que haya sido convidado por él otro más distinguido que tú, y viniendo el que os convidó a ti y a él, te diga: ‘Deja el sitio a éste’, y entonces vayas a ocupar avergonzado el último puesto. Al contrario, cuando seas convidado, vete a sentarte en el último puesto, de manera que, cuando venga el que te convidó, te diga: ‘Amigo, sube más arriba’. Y esto será un honor para ti delante de todos los que estén contigo a la mesa. Porque todo el que se ensalce, será humillado; y el que se humille, será ensalzado».

Dijo también al que le había invitado: «Cuando des una comida o una cena, no llames a tus amigos, ni a tus hermanos, ni a tus parientes, ni a tus vecinos ricos; no sea que ellos te inviten a su vez, y tengas ya tu recompensa. Cuando des un banquete, llama a los pobres, a los lisiados, a los cojos, a los ciegos; y serás dichoso, porque no te pueden corresponder, pues se te recompensará en la resurrección de los justos». Lucas 14,1. 7-14.

Reflexión.


Los invitados elegían los primeros puestos

Hoy, Jesús nos da una lección magistral: no busquéis el primer lugar: «Cuando seas convidado por alguien a una boda, no te pongas en el primer puesto» (Lc 14,8). Jesucristo sabe que nos gusta ponernos en el primer lugar: en los actos públicos, en las tertulias, en casa, en la mesa... Él conoce nuestra tendencia a sobrevalorarnos por vanidad, o todavía peor, por orgullo mal disimulado. ¡Estemos prevenidos con los honores!, ya que «el corazón queda encadenado allí donde encuentra posibilidad de fruición» (San León Magno).

¿Quién nos ha dicho, en efecto, que no hay colegas con más méritos o con más categoría personal? No se trata, pues, del hecho esporádico, sino de la actitud asumida de tenernos por más listos, los más importantes, los más cargados de méritos, los que tenemos más razón; pretensión que supone una visión estrecha sobre nosotros mismos y sobre lo que nos rodea. De hecho, Jesús nos invita a la práctica de la humildad perfecta, que consiste en no juzgarnos ni juzgar a los demás, y a tomar conciencia de nuestra insignificancia individual en el concierto global del cosmos y de la vida.

Entonces, el Señor, nos propone que, por precaución, elijamos el último sitio, porque, si bien desconocemos la realidad íntima de los otros, sabemos muy bien que nosotros somos irrelevantes en el gran espectáculo del universo. Por tanto, situarnos en el último lugar es ir a lo seguro. No fuera caso que el Señor, que nos conoce a todos desde nuestras intimidades, nos tuviese que decir: «‘Deja el sitio a éste’, y entonces vayas a ocupar avergonzado el último puesto» (Lc 14,9).

En la misma línea de pensamiento, el Maestro nos invita a ponernos con toda humildad al lado de los preferidos de Dios: pobres, inválidos, cojos y ciegos, y a igualarnos con ellos hasta encontrarnos en medio de quienes Dios ama con especial ternura, y a superar toda repugnancia y vergüenza por compartir mesa y amistad con ellos.

Autor: Rev. D. Enric PRAT i Jordana | Fuente: Evangeli.net

jueves, 26 de agosto de 2010

Santo Evangelio - ¡Entrad por la puerta estrecha!


Lucas 13, 22-30. Tiempo Ordinario. A nosotros nos gustaría recibir algún “adelanto” de los que se van a salvar y de los que se van a perder.

Atravesaba ciudades y pueblos enseñando, mientras caminaba hacia Jerusalén. Uno le dijo: «Señor, ¿son pocos los que se salvan?» El les dijo: «Luchad por entrar por la puerta estrecha, porque, os digo, muchos pretenderán entrar y no podrán. «Cuando el dueño de la casa se levante y cierre la puerta, os pondréis los que estéis fuera a llamar a la puerta, diciendo: "¡Señor, ábrenos!" Y os responderá: "No sé de dónde sois." Entonces empezaréis a decir: "Hemos comido y bebido contigo, y has enseñado en nuestras plazas"; y os volverá a decir: "No sé de dónde sois. ¡Retiraos de mí, todos los agentes de injusticia!" «Allí será el llanto y el rechinar de dientes, cuando veáis a Abraham, Isaac y Jacob y a todos los profetas en el Reino de Dios, mientras a vosotros os echan fuera. Y vendrán de oriente y occidente, del norte y del sur, y se pondrán a la mesa en el Reino de Dios. «Y hay últimos que serán primeros, y hay primeros que serán últimos». Lucas 13, 22-30


Reflexión


Señor, ¿son pocos los que se salvan?

El hombre es un ser curioso por naturaleza. Todos queremos saber más y más, y el horizonte de nuestros conocimientos es ilimitado. Recuerdo que, cuando iniciaba mis estudios de filosofía, hace ya muchos años, la primera cosa que me sorprendió fue escuchar que el origen de la filosofía era, precisamente, la curiosidad del hombre, su capacidad de admirarse y de preguntarse sobre el porqué de las cosas. El mismo vocablo "curiosidad" viene del latín, "cur", y significa "por qué".

Pero yo creo que nuestra curiosidad se agudiza aún más cuando se trata de algo que nos atañe en primera persona o que se refiere a la vida y a la gente que nos rodea. Nos encantaría saber, si nos fuera posible, qué nos deparará el futuro o cuál será el destino de nuestra existencia.

Seguramente por esta misma tendencia de nuestra naturaleza, siempre ha estado tentado el hombre de recurrir a la astrología, a la magia y a las diversas artes adivinatorias, así como también al espiritismo y al contacto con el mundo de los muertos -supuesto o real- para tratar de conocer el propio futuro o la suerte ajena.

Sin embargo, este conocimiento es un misterio velado y vedado para el hombre. El poeta latino Horacio, aun siendo pagano, se atrevió a condenar esta pretensión en una de sus famosas odas: "Tu ne quaesieris, scire nefas, quem mihi quem tibi, finem di dederint, Leuconoe, nec Babylonios temptaris numeros" escribía a una de sus amigas en el libro primero de sus "Carmina". Traducido al castellano, sería mas o menos así: "No pretendas tú, ¡oh Leucónoe!, conocer qué fin (destino) nos darán los dioses a ti y a mí, pues nos está vedado; ni lo intentes recurriendo a los cálculos de los astrólogos. Como sea, lo mejor es padecerlo, ya sea que Júpiter te conceda muchos inviernos o que éste sea el último... Mira, mientras hablamos, se nos escapa el ambicionado tiempo. Mejor, aprovecha bien el día presente y no seas demasiado crédula del mañana". Por supuesto que nuestro poeta hacía esta recomendación a su amiga Leucónoe desde su filosofía epicúrea: "Carpe diem!", le decía. "¡Aprovecha el presente día!". Bien entendido, es un sabio consejo, con tal que se eviten los abusos en los que con frecuencia caían los seguidores de la doctrina de Epicuro.

En el Evangelio de hoy encontramos el mismo tema. Pero con una visión totalmente cristiana. "Señor, ¿serán muchos los que se salven?" -preguntan los discípulos a nuestro Señor-. Aquí está la eterna curiosidad del hombre por la suerte propia y la ajena. Se trata, nada menos, del destino final y eterno que tocará a cada uno de nosotros. Es una pregunta ligada íntimamente al misterio de la predestinación, que siempre y en todas las épocas de la historia, tanto ha inquietado a filósofos, teólogos, pensadores, e incluso a la gente común y corriente.

"¿Serán pocos los que se salven?". A nosotros nos gustaría recibir algún "adelanto" de los que se van a salvar y de los que se van a perder.

Incluso muchas veces nos hemos preguntado, no con poca curiosidad, si algunos personajes de la historia que, a nuestro juicio, han sido pérfidos, se habrán salvado...

Pero Jesús no satisface la curiosidad de sus oyentes. A nadie le es permitido conocer el propio futuro ni el de los demás. Aparte de innecesario, resulta totalmente inútil preguntarlo. ¿Qué nos ganamos con ello? Lo mejor es conducir nuestra vida coherentemente, como Dios se espera de nosotros. Y la respuesta del Señor va, precisamente, en esta otra dirección: "Esforzaos, más bien -les dice- en entrar por la puerta estrecha". En vez de indagar, en vano, el propio destino, es mucho más sano y prudente tratar de vivir de una manera digna para hacernos merecedores, al final de nuestra existencia, de ese grandísimo bien que todos anhelamos alcanzar: la vida eterna y bienaventurada.

Pero nuestro Señor nos alerta y nos pone en guardia. Ciertamente, no todos se salvarán, por desgracia. "Muchos intentarán entrar -en el cielo, por supuesto- y no podrán". Entonces, los que se queden fuera, comenzarán a llamar a la puerta y a gritar: "¡Señor, ábrenos!". Es muy dramática la escena que Jesús pinta en este cuadro. Aquellos que supuestamente habían sido sus compañeros de viaje y sus amigos, le dirán: "Hemos comido y bebido contigo, y tú has enseñado en nuestras plazas". Era de esperarse que, como antiguos comensales de Jesús, Él los conocería y los recibiría con los brazos abiertos en la gloria. Pero no siempre sucede así. ¡Qué tragedia cuando, llenos de confusión, escuchen la sentencia de Cristo: "No sé quiénes sois. Alejaos de mí, malvados"!

Para entrar en el cielo no basta haber comido y bebido a la mesa de Cristo, sino haber cumplido sus mandamientos. "No todo el que me dice ´Señor, Señor´ entrará en el Reino de los cielos -nos recuerda Jesús por boca de san Mateo- sino el que cumple la voluntad de mi Padre, que está en los cielos". Cuánta sabiduría contiene el refrán popular, que reza: "obras son amores, que no buenas razones". Por eso, el consejo de Cristo: "¡Entrad por la puerta estrecha!".

La basílica de la Natividad, en Belén, tiene una puerta lateral, muy baja y pequeña. Las puertas principales se cerraron a cal y canto en los tiempos de las Cruzadas para evitar las profanaciones de los musulmanes, que irrumpían en la basílica armados y a caballo. Y así se dejó la puerta de ingreso, que quedó como un verdadero símbolo: el que quiera entrar a adorar al Niño Dios, tiene que agachar la cabeza e inclinarse, en señal de humildad y de abajamiento.

Entrar por la puerta estrecha significa, pues, que hemos de acercarnos a Dios por la senda del sacrificio, de la renuncia, la austeridad, la fe, la humildad, la sencillez y el desprendimiento. Si entramos por esta puerta, nuestro Señor nos acogerá con los brazos abiertos en las moradas eternas. Hagamos méritos, ya desde ahora, con nuestras buenas obras.

Autor: P. Sergio A. Córdova LC Fuente: Catholic.net

martes, 20 de julio de 2010

Los siete Sacramentos.

Los sacramentos son signos sagrados que manifiestan de un modo peculiar y privilegiado los misterios de la gracia divina. La Iglesia, desde la tradición recibida de los Apóstoles e iluminada por la Sagrada Escritura, manifiesta en cada período de la historia esta fuente de Vida divina que ha recibido del Padre en el Hijo por la comunión en el Espíritu.

Sacramento del Bautismo: El santo Bautismo es el fundamento de toda la vida cristiana, el pórtico de la vida en el espíritu ("vitae spiritualis ianua") y la puerta que abre el acceso a los otros sacramentos.
Por el Bautismo somos liberados del pecado y regenerados como hijos de Dios, llegamos a ser miembros de Cristo y somos incorporados a la Iglesia y hechos partícipes de su misión
(cf Cc. de Florencia: DS 1314; CIC, can 204,1; 849; CCEO 675,1):

"Baptismus est sacramentum regenerationis per aquam in verbo"
("El bautismo es el sacramento del nuevo nacimiento por el agua y la palabra",
Cath. R. 2,2,5).

El sacramento de la confirmación: Con el Bautismo y la Eucaristía, el sacramento de la Confirmación constituye el conjunto de los "sacramentos de la iniciación cristiana",
cuya unidad debe ser salvaguardada.

Es preciso, pues, explicar a los fieles que la recepción de este sacramento es necesaria para la plenitud de la gracia bautismal (cf OCf, Praenotanda 1).

En efecto, a los bautizados "el sacramento de la confirmación los une más íntimamente a la Iglesia y los los enriquece con una fortaleza especial del Espíritu Santo.

De esta forma se comprometen mucho más, como auténticos testigos de Cristo, a extender y defender la fe con sus palabras y sus obras" (LG 11; cf OCf, Praenotanda 2):


El sacramento de la Eucaristía: La Sagrada Eucaristía culmina la iniciación cristiana. Los que han sido elevados a la dignidad del sacerdocio real por el Bautismo y configurados más profundamente con Cristo por la
Confirmación, participan por medio de la Eucaristía con toda la comunidad en el sacrificio mismo del Señor.

"Nuestro Salvador, en la última Cena, la noche en que fue entregado, instituyó el sacrificio eucarístico de su cuerpo y su sangre para perpetuar por los siglos, hasta su vuelta, el sacrificio de la cruz y confiar así a su Esposa amada, la Iglesia, el memorial de su muerte y resurrección, sacramento de piedad, signo de unidad, vínculo de amor, banquete pascual en el que se recibe a Cristo, el alma se llena de gracia y se nos da una prenda de la gloria futura" (SC 47).


Sacramento de penitencia/ reconciliación: Por los sacramentos de la iniciación cristiana, el hombre recibe la vida nueva de Cristo. Ahora bien, esta vida la llevamos en "vasos de barro" (2 Co 4,7). Actualmente está todavía "escondida con Cristo en Dios" (Col 3,3).

Nos hallamos aún en "nuestra morada terrena" (2 Co 5,1), sometida al sufrimiento, a la enfermedad y a la muerte. Esta vida nueva de hijo de Dios puede ser debilitada e incluso perdida por el pecado.

El Señor Jesucristo, médico de nuestras almas y de nuestros cuerpos, que perdonó los pecados al paralítico y le devolvió la salud del cuerpo (cf Mc 2,1-12), quiso que su Iglesia continuase, en la fuerza del Espíritu Santo, su obra de curación y de salvación, incluso en sus propios miembros.

Este es finalidad de los dos sacramentos de curación: del sacramento de la Penitencia y de la Unción de los enfermos.

"Los que se acercan al sacramento de la penitencia obtienen de la misericordia de Dios el perdón de los pecados cometidos contra El y, al mismo tiempo, se reconcilian con la Iglesia, a la que ofendieron con sus pecados. Ella les mueve a conversión con su amor, su ejemplo y sus oraciones" (LG 11)


La unción de los Enfermos: "Con la sagrada unción de los enfermos y con la oración de los presbíteros , toda la Iglesia entera encomienda a os enfermos al Señor sufriente y glorificado para que los alivie y los salve. Incluso los anima a unirse libremente a la pasión y muerte de Cristo; y contribuir, así, al bien del Pueblo de Dios" (LG 11).

El sacramento del orden Sacerdotal: Orden es el sacramento gracias al cual la misión confiada por Cristo a sus Apóstoles
sigue siendo ejercida en la Iglesia hasta el fin de los tiempos: es, pues, el sacramento del ministerio apostólico. Comprende tres grados: el episcopado, el presbiterado y el diaconado.
(Sobre la institución y la misión del ministerio apostólico por Cristo ya se ha tratado en la primera parte. Aquí sólo se trata de la realidad sacramental mediante la que se transmite este ministerio)


El sacramento del Matrimonio: La alianza matrimonial, por la que el varón y la mujer constituyen entre sí un consorcio de toda la vida, ordenado por su misma índole natural al bien de los cónyuges y a la generación y educación de la prole, fue elevada por Cristo Nuestro Señor a la dignidad de sacramento entre bautizados" ( CIC, can. 1055,1)

domingo, 4 de julio de 2010

¿Yo también tengo que ser misionero?



En aquel tiempo, designó el Señor otros setenta y dos, y los envió de dos en dos delante de sí, a todas las ciudades y sitios a donde él había de ir. Y les dijo: La mies es mucha, y los obreros pocos. Rogad, pues, al Dueño de la mies que envíe obreros a su mies. Id; mirad que os envío como corderos en medio de lobos. No llevéis bolsa, ni alforja, ni sandalias. Y no saludéis a nadie en el camino. En la casa en que entréis, decid primero: "Paz a esta casa." Y si hubiere allí un hijo de paz, vuestra paz reposará sobre él; si no, se volverá a vosotros. Permaneced en la misma casa, comiendo y bebiendo lo que tengan, porque el obrero merece su salario. No vayáis de casa en casa. En la ciudad en que entréis y os reciban, comed lo que os pongan; curad los enfermos que haya en ella, y decidles: "El Reino de Dios está cerca de vosotros." En la ciudad en que entréis y no os reciban, salid a sus plazas y decid: "Hasta el polvo de vuestra ciudad que se nos ha pegado a los pies, os lo sacudimos. Pero sabed, con todo, que el Reino de Dios está cerca." Os digo que en aquel Día habrá menos rigor para Sodoma que para aquella ciudad. Regresaron los 72 alegres, diciendo: "Señor, hasta los demonios se nos someten en tu nombre." El les dijo: "Yo veía a Satanás caer del cielo como un rayo.Mirad, os he dado el poder de pisar sobre serpientes y escorpiones, y sobre todo poder del enemigo, y nada os podrá hacer daño; pero no os alegréis de que los espíritus se os sometan; alegraos de que vuestros nombres estén escritos en los cielos." (Lucas 9, 51-62.)

Reflexión

El Evangelio del domingo pasado nos hablaba de la vocación y de las exigencias del seguimiento de Cristo. Y hoy nos habla de la misión. Dos realidades inseparables entre sí. No hay vocación sin misión. Más aún, la vocación es para la misión.

Marcos, en el capítulo 3 de su evangelio, nos dice que “Jesús llamó a los que Él quiso para que estuvieran con Él y para mandarlos a predicar”. Toda vocación tiene dos fases inseparables: “estar con Jesús” para conocerlo, para amarlo, para aprender de Él. Y luego, la segunda fase, obligada: “para enviarlos a predicar” (Mc 3, 14).

Todo llamado es también, por naturaleza, un “enviado”. Y “enviado” es la traducción literal de la palabra griega “apóstol” y del vocablo latino “misionero”. Las tres expresan exactamente la misma realidad con tres nombres distintos. Son la misma cosa.

Pero, además, todo cristiano es un “llamado” y un elegido. Dios Padre llamó a Jesús desde la nube y lo proclamó su “Hijo predilecto”, en quien tiene puestas todas sus complacencias al ser bautizado por Juan en el Jordán (Mt 3, 18). Y del mismo modo, todo cristiano recibe una llamada -en latín se dice “vocación”- en el bautismo: una vocación a la santidad y, en consecuencia, también a la misión.

Las últimas palabras de Jesús que nos reportan los tres evangelios sinópticos son, en efecto, una clarísima llamada a la misión. Mateo nos dice que el Señor, antes de su ascensión al cielo, convocó a sus discípulos en un monte de la Galilea y allí les dio sus últimas instrucciones: “Id, pues, y enseñad a todas las gentes, bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo” (Mt 28, 19).

Marcos nos refiere unas palabras muy semejantes, con una pequeña precisión que las hace aún más explícitas: “Id por todo el mundo -les dice Jesús a sus apóstoles- y predicad el Evangelio a toda criatura” (Mc 16, 15). Y el discurso final que nos transmite Lucas, en el Cenáculo: “Así estaba escrito: que el Mesías padeciese y resucitase de entre los muertos al tercer día, y que se predicase en su nombre... a todas las naciones” (Lc 24, 46-47).

El Evangelio de hoy nos presenta la misión de los setenta y dos. También este dato, visto exegéticamente, nos resulta muy interesante. Mateo, al presentarnos el discurso de la misión, nos habla sólo de los doce apóstoles (Mt 10, 5ss); mientras que Lucas nos dice que Jesús envió a la misión a setenta y dos discípulos. Además del número, multiplicado por el evangelista médico, cambia de nomenclatura: en Mateo, Jesús se dirige exclusivamente al grupo de los doce; mientras que Lucas alarga la misión a un grupo de “discípulos” -que debían ser, en nuestro lenguaje actual, unos “laicos”- que seguían y escuchaban al Señor durante su vida pública, y que serían luego los primeros miembros de la Iglesia junto con los doce.

La misión, por tanto, es una tarea de todos: de los sacerdotes, de las religiosas y de todos los cristianos en general. Todos, en razón de nuestro bautismo, estamos llamados a la misión. El Vaticano II, en el decreto “Apostolicam actuositatem”, nos dice que “la vocación cristiana es, por su misma naturaleza, un vocación también al apostolado” (AA, 2). Más aún, no sólo es un deber, sino un “derecho” que todo seglar tiene a hacer apostolado, y éste deriva de su misma unión con Cristo Cabeza. En efecto -continúa el documento- “insertos por el bautismo en el Cuerpo místico de Cristo, robustecidos por la confirmación con la fortaleza del Espíritu Santo, es el mismo Señor el que los destina al apostolado” (AA, 3).

Todos: chicos y grandes, hombres y mujeres, sacerdotes y laicos, estamos llamados a la misión. Sin distinción de edades, de razas, de culturas, de clases sociales. Todos debemos ser misioneros. Y para eso no hace falta irnos para Haití o al África. Podemos y debemos serlo en nuestro medio ambiente: en casa, en el colegio, en la universidad, en el trabajo, en la oficina, en la calle. También en el mar o en la discoteca, ahora que inician las vacaciones. Todos tenemos el derecho y el deber de proclamar públicamente, con valentía y con santo orgullo nuestra fe católica y la alegría de vivir en gracia, en amistad con Dios.

¡Seamos apóstoles con nuestra vida, con nuestro testimonio, con nuestra palabra, y nunca nos avergoncemos de ser lo que somos: católicos, hijos de Dios, discípulos de Jesucristo!

Autor: P . Sergio Córdova LC | Fuente: Catholic.net

martes, 29 de junio de 2010

¿Cómo rezar el Santo Rosario?



Para recitar el Rosario con verdadero provecho se debe estar en estado de gracia o por lo menos tener la firme resolución de renunciar al pecado.

1. Mientras se sostiene el Crucifijo hacer la Señal de la Cruz y luego recitar el Credo.

2. En la primera cuenta grande recitar un Padre Nuestro.

3. En cada una de las tres siguientes cuentas pequeñas recitar un Ave María.

4. Recitar un Gloria antes de la siguiente cuenta grande.

5. Anunciar el primer Misterio del Rosario de ese día y recitar un Padre Nuestro en la siguiente cuenta grande. Los Misterios Gozosos son meditados los lunes y jueves, los domingos de Adviento y domingos después de la Epifanía hasta la Cuaresma.

Los misterios Dolorosos son meditados los martes y viernes, y los domingos en Cuaresma. Los misterios Gloriosos son meditados los miércoles y sábados, y los domingos desde la Pascua de Resurrección hasta Adviento.

6. En cada una de las diez siguientes cuentas pequeñas (una década) recitar un Ave María mientras se reflexiona en el misterio.

7. Recitar un Gloria luego de las diez Ave Marías. También se puede rezar la oración de Fátima.

8. Cada una de las siguientes décadas es recitada de la misma manera: anunciando el correspondiente misterio, recitando un Padre Nuestro, diez Ave Marías y un Gloria mientras se medita en el misterio.

9. Cuando se ha concluido el quinto misterio el Rosario suele terminarse con el rezo del Salve Reina.

Oraciones del Santo Rosario.

SEÑAL DE LA CRUZ

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. AMÉN.

CREDO DE LOS APOSTOLES

Creo en Dios Padre Todopoderoso, Creador del Cielo y de la tierra, y en Jesucristo su Único Hijo, Nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo; nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos; subió a los cielos, está sentado a la diestra de Dios Padre Todopoderoso; desde allí ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos. Creo en el Espíritu Santo, en la Santa Iglesia Católica, en la Comunión de los Santos, en el perdón de los pecados, en la resurrección de la carne, y en la vida eterna. Amén.

EL PADRE NUESTRO

Padre nuestro, que estás en el Cielo, santificado sea Tu nombre; venga a nosotros Tu Reino; hágase Tu Voluntad, así en la tierra como en el cielo.
Dános hoy nuestro pan de cada día; perdona nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden; no nos dejes caer en tentación y líbranos del mal. Amén.

EL AVE MARÍA

Dios te salve María, llena eres de Gracia, El Señor es contigo, bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María Madre de Dios, ruega por nosotros los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

EL GLORIA

Gloria al Padre, y al Hijo y al Espíritu Santo.
Como era en el principio, es ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amén.

LA SALVE

Dios te salve, Reina y Madre, Madre de Misericordia, Vida y dulzura y esperanza nuestra. Dios te salve, a ti clamamos los desterrados hijos de Eva. A Ti suplicamos gimiendo y llorando en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora abogada nuestra. Vuelve a nosotros esos Tus ojos misericordiosos, y después de este destierro muéstranos a Jesús, fruto bendito de Tu vientre. ¡Oh clemente! ¡Oh piadosa! ¡Oh dulce Virgen María!
L. Ruega por nosotros, santa Madre de Dios
R. para que seamos dignos de alcanzar las promesas de nuestro Señor Jesucristo. Amén."


Después de cada década, diga la siguiente oración pedida por la Virgen María en las apariciones de Fátima:

"Oh Jesús mío, perdona nuestros pecados: sálvanos de los fuegos del infierno, conduce nuestras almas hacia el cielo, especialmente aquellas más necesitadas de Tu Misericordia."

lunes, 28 de junio de 2010

Historia del Santo Rosario Parte II.


En otra ocasión, Santo Domingo tenía que dar un sermón en la Iglesia de Notre Dame en París con motivo de la fiesta de San Juan y, antes de hacerlo, rezó el Rosario. La Virgen se le apareció y le dijo que su sermón estaba bien, pero que mejor lo cambiara y le entregó un libro con imágenes, en el cual le explicaba lo mucho que gustaba a Dios el rosario de Avemarías porque le recordaba ciento cincuenta veces el momento en que la humanidad, representada por María, había aceptado a su Hijo como Salvador.

Santo Domingo cambió su homilía y habló de la devoción del Rosario y la gente comenzó a rezarlo con devoción, a vivir cristianamente y a dejar atrás sus malos hábitos.

Santo Domingo murió en 1221, después de una vida en la que se dedicó a predicar y hacer popular la devoción del Rosario entre las gentes de todas las clases sociales para el sufragio de las almas del Purgatorio, para el triunfo sobre el mal y prosperidad de la Santa Madre de la Iglesia.
El rezo del Rosario mantuvo su fervor por cien años después de la muerte de Santo Domingo y empezó a ser olvidado.

En 1349, hubo en Europa una terrible epidemia de peste a la que se le llamó “la muerte negra” en la que murieron muchísimas personas.

Fue entonces cuando el fraile Alan de la Roche, superior de los dominicos en la misma provincia de Francia donde había comenzado la devoción al Rosario, tuvo una aparición, en la cual Jesús, la Virgen y Santo Domingo le pidieron que reviviera la antigua costumbre del rezo del Santo Rosario. El Padre Alan comenzó esta labor de propagación junto con todos los frailes dominicos en 1460. Ellos le dieron la forma que tiene actualmente, con la aprobación eclesiástica. A partir de entonces, esta devoción se extendió en toda la Iglesia.

¿Cuándo se instituyó formalmente esta fiesta?

El 7 de octubre de 1571 se llevó a cabo la batalla naval de Lepanto, en la cual los cristianos vencieron a los turcos. Los cristianos sabían que si perdían esta batalla, su religión podía peligrar y por esta razón confiaron en la ayuda de Dios a través de la intercesión de la Santísima Virgen. El Papa San Pío V pidió a los cristianos rezar el rosario por la flota. En Roma estaba el Papa despachando asuntos cuando de repente se levantó y anunció que la flota cristiana había sido victoriosa. Ordena el toque de campanas y una procesión. Días más tarde llegaron los mensajeros con la noticia oficial del triunfo cristiano. Posteriormente, instituyó la fiesta de Nuestra Señora de las Victorias el 7 de octubre.

Un año más tarde, Gregorio XIII cambió el nombre de la fiesta por el de Nuestra Señora del Rosario y determinó que se celebrase el primer domingo de Octubre (día en que se había ganado la batalla). Actualmente se celebra la fiesta del Rosario el 7 de Octubre y algunos dominicos siguen celebrándola el primer domingo del mes.

sábado, 26 de junio de 2010

Historia del Santo Rosario Parte I.


En la antigüedad, los romanos y los griegos solían coronar con rosas a las estatuas que representaban a sus dioses como símbolo del ofrecimiento de sus corazones. La palabra “rosario” significa "corona de rosas".

Siguiendo esta tradición, las mujeres cristianas que eran llevadas al martirio por los romanos, marchaban por el Coliseo vestidas con sus ropas más vistosas y con sus cabezas adornadas de coronas de rosas, como símbolo de alegría y de la entrega de sus corazones al ir al encuentro de Dios. Por la noche, los cristianos recogían sus coronas y por cada rosa, recitaban una oración o un salmo por el eterno descanso del alma de las mártires.

La Iglesia recomendó rezar el rosario, el cual consistía en recitar los 150 salmos de David, pues era considerada una oración sumamente agradable a Dios y fuente de innumerables gracias para aquellos que la rezaran. Sin embargo, esta recomendación sólo la seguían las personas cultas y letradas, pero no la mayoría de los cristianos. Por esto, la Iglesia sugirió que aquellos que no supieran leer, suplantaran los 150 salmos por 150 Avemarías, divididas en quince decenas. A este “rosario corto” se le llamó “el salterio de la Virgen”.

A finales del siglo XII, Santo Domingo de Guzmán sufría al ver que la gravedad de los pecados de la gente estaba impidiendo la conversión de los albigenses y decidió ir al bosque a rezar. Estuvo en oración tres días y tres noches haciendo penitencia y flagelándose hasta perder el sentido. En este momento, se le apareció la Virgen con tres ángeles y le dijo que la mejor arma para convertir a las almas duras no era la flagelación, sino el rezo de su salterio.

Santo Domingo se dirigió en ese mismo momento a la catedral de Toulouse, sonaron las campanas y la gente se reunió para escucharlo. Cuando iba a empezar a hablar, se soltó una tormenta con rayos y viento muy fuerte que hizo que la gente se asustara. Todos los presentes pudieron ver que la imagen de la Virgen que estaba en la catedral, alzaba tres veces los brazos hacia el Cielo. Santo Domingo empezó a rezar el salterio de la Virgen y la tormenta se terminó.

Continuara......

miércoles, 23 de junio de 2010

Sagradas reliquias de los Santos y Beatos.


¿Qué es una reliquia?

Reliquia viene del latín: reliquia, restos. Se llaman reliquias en la iglesia católica a los restos de los santos después de su muerte. En un sentido más amplio, una reliquia constituye en cuerpo entero o cada una de las partes en que se halla dividido, aunque sean muy pequeñas. Las reliquias también designan a los ropajes y objetos que pudieron haber pertenecido al santo en cuestión o haber estado en contacto con él, considerados designas de veneración.

Las reliquias pueden ser de tres grados:

1er grado: Un fragmento del cuerpo.
2do Grado: Un fragmento de su ropa o alojo que el santo usaba durante su vida (rosario, biblia, cruz, etc.). También objetos asociados con el sufrimiento de un mártir.
3er Grado: Cualquier objeto que ha sido tocado a una reliquia de primer gordo tumba de un santo.

¿Por qué los católicos creen en reliquias de santos cuando la biblia enseña que sólo debemos recurrir a Jesucristo?

Estamos de acuerdo que todo poder viene de Jesús. Pero la biblia enseña que Jesús confiriese poder a los suyos parta que cooperen con El. Convocando a los doce, les dio autoridad y poder sobre todos los demonios y para curar las enfermedades. Lucas 9,1. Dice Jesús: “Mirad: os he dado potestad para pisotear serpientes y escorpiones y todo ejército del enemigo. Y no os hará daño alguno”. Lucas 10,20 Desde el principio los cristianos acudieron a los apóstoles para con ellos acercarse a Jesús.

Las reliquias representan a la persona con la que está asociada. Recordemos la mujer enferma que acudió a Jesús y tocó su manto (Marcos 5,27-29). El temor se apoderaba de todos, pues los apóstoles realizaban muchos prodigios y señales. Hch 2,42-43.

Ella no toco el manto por el valor intrínseco del manto sino por tocar a Jesús. De la misma forma, tocamos las reliquias y las veneramos no por ellas mismas sino por el santo que representan. Dios puede concedernos milagros por intercesión de los santos, pero más importantes es acercarnos a los santos para inspirarnos en sus vidas e imitarlos con el deseo de nosotros también vivir en santidad y llegar al cielo.

Las reliquias de las biblias:

Eliseo recibe de Elías el manto con el cual hace milagros (Cf. II RE 2, 9-14)

Un muerto resucita al tocar los huesos de Eliseo: “Estaban unos sepultando un hombre cuando vieron la banda y, arrojando en el sepulcro de Eliseo, se fueron.

Tocó el hombre los huesos de Eliseo, cobró vida y se puso de pie” (II Re 13,21)

Dios obraba por medio de Pablo milagros no comunes, de forma que bastaba aplicar a los enfermos los pañuelos o mandiles que había usado y se alejaban de ellos las enfermedades y salían los espíritus malos” (hech.19, 11-12)

lunes, 14 de junio de 2010

La iglesia....


“Tu eres pedro y sobre esta piedra edificaré mi iglesia, El poder del infierno no podra contra ella” (Mt 16,16)

¿Qué designamos con la palabra “iglesia”? Con el término “Iglesia” se designa al pueblo que Dios convoca y reúne desde todos los confines de la tierra, para constituir la asamblea de todos aquello que, por la fe y el bautismo, han sido hechos hijos de Dios, miembros de cristo y templo del Espirítu Santo.

¿Dónde subsiste la única iglesia de cristo? La única iglesia de Cristo, como una sociedad constituida y organiazanda en le mundo, subsiste en la iglesia católica, gobernada por el sucesor de Pedro y por los obispos en comunión con él. Sólo por medio de ella se puede obtener la plenitud de los medios de salvación, puesto que el señor ha confiado todos los bienes de la nueva alianza únicamente al colegio apostólico, cuya cabeza es Pedro.

¿Por qué decimos que la iglesia es católica?
La iglesia católica, es decir universal, en cuanto en ella Cristo esta presente: ”Allí donde está Cristo Jesús, está la iglesia católica” (San Ignacio de Antioquia). La iglesia anuncia la totalidad y la integridad de la fe: lleva en sí y administra la plenitud de los medios de salvación: es enviada en la misión de todos los pueblos, perteneciente a cualquier tiempo o cultura.

¿Por qué la iglesia es apostólica?
La iglesia es apostólica por su origen, ya que fue construida “sobre el fundamento de los apóstoles”( Ef 2,20); por su enseñanza, que es la misma de los apostóles; por su estructura, en cuanto es instruida, santificada y gobernada, hasta la vuelta de Cristo, por los apostóles, gracias a sus sucesores, los obispos en comunión con su sucesor Pedro.

¿Son iguales todas las religiones?
No es cierto que todas las religiones son iguales. Es como si alguien dijera que todos los automóviles son igualmente perfectos. La religión católica es más perfecta que toda las demás, porque tiene la verdad completa. En cambio las otras tiene partecitas de verdad (Mezcladas con errores), o lo que es peor, no tienen la verdad completa. Esto lo confirma la palabra de Dios en el evangelio demateo:” Pues yo te digo que tú eres Pedro y sobre esta piedra contruire mi iglesia , y el poder del infierno no podra contar ella. A ti te daré lasllaves del reino de los cielos: lo que ates en la tierra quedará atado en el cielo; lo que desates en la tierra quedará desatado en el cielo” (Mateo 16,18-19). La iglesia católica viene directamente de los apostóles ; a través de los 265 papas que han existido desde Pedro hasta hoycon Benedicto XVI. En cambio los protestantes aparecieron sólo hace mas de 500 años a partir de 1517 por medio de unos sacerdotes o reyes que se revelaron contra el papa: como por ejemplo Martin Lutero en Alemania fundando la iglesia de los Luteranos o Evangélicos; Juan Calvino en Suisa fundo la iglesia Calvinista; el rey Enrique VIII en Iglaterrafundo la iglesia Angelicana. A partir de allí ha aparecido un gran número de iglesias protestantes que se dividen en más de 666 sectas o que afirman lo que niegan otrs. Los más temibles los Testigos de Jehová, Mormones, Adventistas, Evangelicos, Iglesia Cuadrangular, Pentecostales, Espicopalianos entre otros.

¿Cuáles son las principales diferencias entre católicos y protestantes?
Los protestantes niegan diez verdades católicas que rénego de su fe católica el fundador delprotestantinismo Martin Lutero.
1.- Los católicos aceptamos siete sacramentos: Entre los protestantes algunos aceptan sólo el bautismo; otros aceptan dos sacreaments, otros tres y algunos hasta cinco.

2.- La biblia de los católicos tiene 73 libros: ellos acepatan sólo 66 libros (Rechazan y niegan los libros de Tobías, Judith, Sabiduría, Baruc y los dos libros de los Macabeos).

3.- Los católicos horamos a la Santisima Virgen María y a los santos, porque creemos que después de Jesucristo,ellos sus amigos nos pueden obtener muchos favores.

4.-Los católicos le dan mucha importancia a las buenas obras para la salvación, los protestantes crren que sólo la fe basta.

5.- Los protestantes no creen el el pulgatorio ni rezan porlos muertos.

6.- La mayoría de los protestantes no creen que Jesús esta presente en la ecucarítia, en cambio los católicos si creemos que Jesús esta presente con su cuerpo, sangre, alma y divinidad.

7.- Loscatólicos obedecen al papa y respetan a los obispos y sacerdotes, muchos protestantes sienten una verdadera fobia y antipatía con el clero.

8.- Losprotestantes no admiten las imágenes, nosotros veneramos las imágenes trantándolas con gran respeto porque llas nos recuerdan a Cristo, a la virgen y a los santos.

9.-Los protestantes interpretan y explican cada uno la biblia a su manera, nosotros seguimsla guia de nuestros pastores que son iluminados por el Espirítu Santo.

domingo, 13 de junio de 2010

Conoscamos a nuestra Madre del cielo la Virgen María.



QUIÉN ES LA VIRGEN MARIA?
María, que en hebreo quiere decir "Señora" o según otros, "Mar profundo de Tristeza". Es la mujer con la cual se abre la promesa en la antigua alianza (Gen. 3:15) y con la cual cierra Simeón la antigua profecía (Lc. 2, 25-35). Es la Mujer que ha tenido un mayor contacto con la Santísima Trinidad en la historia. El Padre la selecciona entre todas las mujeres, El ESPÍRITU SANTO engendro un hijo en sus entrañas y la segunda persona tomo carne y sangre en su vientre. Si por Eva entró el pecado en el mundo, por la Virgen María entró la salvación.

POR QUE MARIA ES CENTRO DE ATAQUE HOY EN DIA?
Desde el Génesis fue profetizada "Enemistad entre la Mujer y el demonio" (Gen. 12, 13-18). También esta escrito que les hará la guerra a los hijos de la Mujer. Esta es la razón por la cual María es centro de división entre los cristianos y no de unión.

POR QUE LA IGLESIA ES LA GRAN DEFENSORA DE MARIA?
Por que es nuestra Madre ya que la recibimos de JESÚS en la Cruz, (Jn. 19, 25-28). Juan representa a toda la iglesia, además la gran promesa en Gn. 3, 15 dice que quienes podrían vencer a la descendencia de la serpiente, serian los hijos o descendencia de la Mujer. Nosotros somos la descendencia de la Mujer, esta Mujer es la Virgen María. Si el pueblo de Israel, son los hijos de la Fe de Abraham, nosotros somos los hijos en la Fe de María, la primera que acepto a CRISTO como Señor y salvador, la primera que recibió la unción del ESPÍRITU SANTO (Lc. 1).

POR QUE LA IGLESIA LLAMA A MARIA MADRE DE DIOS?
En el evangelio de San Lucas 1, 39-45, Isabel llena del ESPÍRITU SANTO dijo, "Qué favor que la Madre de mi SEÑOR venga a mí". La palabra griega para definir Señor que utiliza Isabel es "Kurios" que es la misma que se utiliza en la versión griega del Antiguo Testamento para traducir "Adonai". Cuando una persona habla bajo la unción del ESPÍRITU SANTO es Él quien habla, luego fue el mismo ESPÍRITU SANTO quien llama a María, Madre de Dios.

TUVO MARIA MÁS HIJOS?
En el evangelio de San Marcos, se mencionan cuatro hermanos de JESÚS, Santiago, José, Judas y Simón los cuales nunca son llamados hijos de María. La palabra hebrea "Aha" se utiliza como hermano, tío, primo, pariente; por ejemplo en Génesis 13, 8 se menciona a Lot como hermano de Abraham, sin embargo son tío y sobrino (Gen 12, 5), En el mismo evangelio de Marcos 15, 40 se nombran a Joe y Santiago hijos de María que en Juan 19, 25 se aclara que esta María era hermana (Aha) de la Madre de JESÚS. En Hechos 1, 13 se mencionan a Simón y Judas como seguidores del Maestro.

QUE RELACIÓN TUVO JOSÉ CON MARIA?
La relación de José con la Virgen María fue la de proveer legalidad y sostén al Redentor. En Mateo 2, 3 el Ángel le dice a José, "Toma al Niño y a su Madre". La forma hebrea para referirse a la mujer de José, es la Madre de JESÚS. San Mateo 1, 18 dice "No la conoció hasta que parió a su hijo primogénito". El hasta, indica anterioridad, no condiciona lo que ocurrió después, en Segunda de Samuel 6, 23 dice "Micol hija de Saúl, no tuvo más hijos hasta, que murió". Tuvo hijos después de muerta? En cuanto a primogénito no indica orden, sino consagración.

POR QUE LA IGLESIA DICE QUE MARIA NO TUVO PECADO?
JESÚS estuvo bajo la Ley. En la ley, el pecado lo transfería la madre (Salmo 51, 7). JESÚS NO puede tener pecado por lo tanto por el poder de DIOS, María fue preservada del pecado, en tanto a su maternidad, la palabra griega que se traduce llena de gracia es: Kecharito, la cual quiere decir que fue, que es y que será llena de gracia. La gracia es la ausencia del pecado. María se proclama en el Magnificat "Me alegro en el Dios que me salva" faltan 33 años para el calvario y la Salvación y ya María se proclama en presente Salvada.

POR QUE LA IGLESIA DICE QUE MARIA FUE LLEVADA AL CIELO EN CUERPO Y ALMA?
Esto no está en la Biblia. La asunción de María no está bíblicamente expresada, pero está en la tradición de la Iglesia. Muchas personas se preguntan, porqué no está en la Biblia? Podríamos, responderles, tampoco Martín Lutero está y sabemos que existió.
Estos fueron hechos que sucedieron después de terminados los libros que componen los Evangelios, sin embargo aunque no está en la Biblia, esta no la contradice, pues antes de María, Henoc en Gen 5, 24 y Elías en II de Reyes 2, 11 fueron llevados en cuerpo y alma al cielo.

POR QUE LA IGLESIA LLAMA A MARIA REINA?
Dice la Palabra "El que se humilla será ensalzado". María se humilla a esclava (Lc 1, 38) y JESÚS la ensalza a lo opuesto que es, Reina, lógico verdad? Además en I Reyes 2, 19 dice que en el Reino de David la madre del Rey se sienta a la derecha del Rey. JESÚS es Rey (Jn 18, 37) es heredero del reino de David (Lc 1, 32) por lo tanto el lugar de María es un trono a la derecha de su Hijo que es Rey.

POR QUE LOS CATÓLICOS LE ORAN A MARIA?
En Juan 2, 1-12 María demostró hasta la saciedad su poder de intercesión.
a. "Pero es que hay un solo intercesor y es CRISTO".
Cierto, ante el PADRE solo existe un solo intercesor que es JESÚS, pero ante JESÚS, María intercede por nosotros. Al igual que un pastor evangélico ora por un enfermo ante JESÚS, de la misma manera María ora por nosotros.
b. "Pero María esta muerta"
Falso, Lucas 20, 38 dice": Que Dios no es Dios de muertos sino de vivos, porque para El todos viven". Además Apocalipsis 6, 9-10 y 8, 3 nos muestra a las almas clamando a DIOS aún después de abandonar este mundo.

LOS CATÓLICOS ADORAN A MARIA
No, la Iglesia no se cansa de proclamar que nosotros honramos a María como lo hacia JESÚS y la proclamamos bendita, cumpliendo la profecía bíblica (Lc 1, 48) pero la adoración es única y propia de DIOS y María es criatura.
POR QUE REZAN EL ROSARIO SINO ESTA EN LA BIBLIA?
No hay oración más Bíblica que el rosario, todos los misterios están en la Biblia, el PADRE NUESTRO, también está en la Biblia y la primera parte del Ave María. El Rosario es una oración más Bíblica que muchas que se hacen en algunas iglesias. En cuanto a la repetición dice Marcos 14, 39 que JESÚS repetía muchas veces la misma oración, el rosario es una meditación en una oración.

ALGUNAS PERSONAS DICEN QUE LAS APARICIONES DE MARIA SON COSAS DEL DEMONIO.
Falso, María según Apocalipsis 12, tiene la misión de anunciar la segunda venida de CRISTO, en las apariciones María no trae al mundo mensajes propios, trae un mensaje Evangélico de conversión, arrepentimiento y retorno a las Escrituras. El demonio no puede predicar conversión a JESÚS, y los frutos de Paz, conversión y alegría que se ven en las personas que asisten a estos eventos no pueden venir del maligno. Dice la Escritura que atribuir al demonio las obras de DIOS es pecado contra el ESPÍRITU SANTO y este no se perdona (Mateo 12, 22-32).
Hermanos, dice 2 Timoteo 2, 23-24 que la Biblia es para edificación no para discusión. Ama a María y Ella te llevará al JESÚS que tanto buscas, pues ella lo conoce muy bien, lo llevo en su vientre por nueve meses, lo alimentó, cuidó y guió por 30 años. Nadie lo conoce como Ella, nadie le da Gloria a Dios quitándole Honra a María, pues la Honra de María es la gloria de DIOS.

sábado, 12 de junio de 2010

La biblia.


Dios eligió al pueblo de Israel, para realizar su plan de salvación del hombre. La biblia es el libro que cuenta la acción del Dios con su pueblo a lo largo de la historia. Esta narración, que hacen distintas personas, es palabra de Dios pues cuenta como actúa Dios con su pueblo y como quiere que viva.

Jesús dio a conocer que esta acción de Dios no es con Israel sino con todos los hombres. Dios actúa hoy con nosotros y nos habla como hablo y actúo entonces con Israel. Necesitamos conocer la biblia, para descubrir cual es el plan que Dios quiere para nosotros, y que mensaje nos comunica.

La biblia está formada por 73 librosque cuentan la accion de Dios en las diferentes épocas de la historia. Estos libros estan divididos en ANTIGUO TESTAMENTO, en el que se nos narra la acción de Dios antes de la venida de Jesús, y NUEVO TESTAMENTO, que narra la acción de Dios a través de su hijo Jesús, de los apóstoles y las primeras comunidades cristianas. Quienesescriben estos libros utilizan distintas formas de escribir, pero siempre buscan animar la fe del pueblo y promover la justicia, la fraternidad y la fidelidad a Dios.

ANTIGUO TESTAMENTO: Está formado por 46 libros, divididos segúnsu género, en: Históricos:21; Sapenciales: 5; Poéticos: 2 y Proféticos: 18. A los 5 primeros libros de la biblia se les llama Pentateus.

NUEVO TESTAMENTO: Está formado por 27 libros divididos en: Evangelios: 4; Hechos de los apóstoles: 1; Carta de los apóstoles: 21 y Apocalipsis: 1.

Cada libro de la bibliaestá dividido en capítulos y versículos.

La biblia es PALABRA DE DIOS porque, a tavés de su acción con el pueblo, lo va guiando para que realice el proyecto que Dios quiere para los hombres, y éstos ven, en esas ocaciones, la presencia de Dios que lo proteje y guia. Pero Dios se sirve de los hombres para comunicar su mensaje y, por este motivo, se dice que la biblia es también, la palabra de hombres.

domingo, 6 de junio de 2010

San Juan Bosco en el Zulia.



La llegada de la reliquia de San Juan bosco a tierras Zulianas fue emocionante e historica, miles de niños y jóvenes no solo de la familia salesiana sino de toda la religiosidad católica del estado se hicieron presente en el municipio San Fransisco el viernes 04/06/2010 para verlo. Cabe destacar que no es el cuerpo incorrupto de este santo sino una imagen hecha con las misma proporciones originales, dentro de sus reliquias mortales, su brazo derecho. Tal como este santo le hubiera gustado, la mayoría de los presentes eran jóvenes, ya que se le considera el santo de los jóvenes. La feligresia en una acto de fe camino junto a la imagen desde el bulevar Don Bosco hasta el colegio Divino Niño de San Fransisco, en donde el Arzobispo de Maracaibo Ublado Santana oficio la santa eucaristia junto al sacerdote Lucianao Stefani, Superior de los Salesianos en Venezuela.



Despues de la eucaristia Hubo largas horas de veneración, momentos en los que se elevaron canticos y oraciones. Esta Imagen se encuentra en venezuela desde el 25 de mayo su objetivo es revivir la fe en los corazones de los cátolicos, que tomen la vida que llevo San Juan Bosco como ejemplo, La imagen culminara su peregrinación este 17 de Junio en el Estado Amazonas.
Este santo es un ejemplo para la juventud pues el desde los 16 años de edad comenzo su camino de santidad ingresando en el Seminario de Cheri, eran tan pobre que debia mendigar para reunir el dinero y los vestidos Indispensables. Todo lo vivido lo llevo a crear centros en los cuales se atendiera a niños y Jóvenes pobres y abandonados. Esto es solo parte del todo el trabajo realizado por San juan Bosco Durante toda su vida.



“Me basta que sean jóvenes para poder amarlos”
San Juan Bosco.


"No hay jóvenes malos, sino que no saben que pueden ser buenos y alguien tiene que decirselo"

San Juan Bosco.

Corpus Christi...


Corpus Christi (latín: 'Cuerpo de Cristo') o Solemnidad del Cuerpo y la Sangre de Cristo (antes llamada Corpus Domini ('Cuerpo del Señor') es una fiesta de la Iglesia Católica destinada a celebrar la Eucaristía. Su principal finalidad es proclamar y aumentar la fe de la Iglesia Católica en Jesucristo presente en el Santísimo Sacramento. La celebración se lleva a cabo el siguiente jueves al octavo domingo después del Domingo de Resurrección (es decir, 60 días después del Domingo de Resurrección; formalmente es el jueves que sigue al noveno domingo siguiente a la primera luna llena de primavera del hemisferio norte). Conmemora el milagro por el cual en 1263, mientras un sacerdote celebraba la misa en la iglesia de Bolsena (Italia), al romper la hostia consagrada, brotó sangre. Fue instituida el 8 de septiembre de 1264 por el Papa Urbano IV, mediante la bula Transiturus hoc mundo.
En muchos lugares es una fiesta de especial relevancia y en varios países es un día festivo oficial (ciertas partes de España, Austria, partes de Alemania y Suiza, Brasil, República Dominicana, Bolivia, Colombia, Croacia, Polonia, Trinidad y Tobago, Portugal, Perú, Venezuela y Ecuador).
Las celebraciones del Corpus suelen incluir una procesión en la que la hostia, el mismo Cuerpo de Cristo, se exhibe en una custodia.

Las fiestas del Corpus Christi en Valenzuela son muy importantes para esta población de tal importancia que viene ya desde lejos su título de Fiesta de Interés Turístico Nacional. Este título se debe a los preciosos bordados de los balcones y fachadas de las casas de un pueblo blanco, la más elaborada floristeria en las aceras y calzadas, la gran cantidad de altares esparcidos por las calles, y sobre todo las largas, multicolores, elaboradas y más preciosas ``alfombras´´, eso si su peculiaridad es que son de serrín tintado no como las otras poblaciones que son de pétalos o simplemente no existen.Un punto a destacar es que no es un jueves como acostumbramos sino el domindo siguiente del jueves de Corpus Christi, para que todos podamos disfrutar de su esplendor y participar en la noche del sábado en la tradicional puesta de serrin donde pueden participar todos: niños y mayores, turistas y habitantes de valenzuela... y para reponer fuerzas un buen chocolate ofrecido por algunas calles o unas pastas tradicionales de esta población..